Conflicto en Tigray: la hambruna amenaza a 350.000 personas, según la ONU

Una mujer hace fila para recibir donaciones de alimentos, en la escuela primaria de Tsehaye, que se convirtió en un refugio temporal para personas desplazadas por el conflicto, en la ciudad de Shire, región de Tigray , Etiopía, el 15 de marzo de 2021 © Baz Ratner / Reuters Una mujer hace fila para recibir donaciones de alimentos, en la escuela primaria de Tsehaye, que se convirtió en un refugio temporal para personas desplazadas por el conflicto, en la ciudad de Shire, región de Tigray , Etiopía, el 15 de marzo de 2021

Diversas agencias de Naciones Unidas informaron que el conflicto en la región etíope se ha convertido en el epicentro de la peor crisis alimentaria en más de una década. Al menos 350.000 ciudadanos padecen de hambruna, recordando a la que en el pasado mató a un millón de personas. Mientras el Gobierno de Etiopía asegura darles paso, el ente y la comunidad internacional piden un ingreso real de la asistencia humanitaria.

El documento, en el cual participaron agencias dependientes de Naciones Unidas, como la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo para la Infancia (Unicef), agrega que millones de personas se encuentran en riesgo de inseguridad alimentaria.

Según el informe, cerca del 60% de las personas (5,5 millones de habitantes) de la región se hallan bajo una condición de inseguridad alimenticia aguda en Tigray y las zonas vecinas de Amhara y Afar. De ese universo, alrededor de dos millones están bajo un nivel de emergencia grave "que caerán en hambruna si no se toman medidas inmediatas".

"La situación alimentaria es catastrófica. Las personas han empezado a morir de hambre", señaló Tommy Thompson, coordinador de emergencias del PMA, considerado el mayor organismo humanitario de la ONU.

Esta no es la primera denuncia que hace el organismo respecto a esta crisis. El 1 de junio, la Organización de Naciones Unidas emitió un documento en el que advertía sobre la necesidad de atención humanitaria para un 91% de la población en Tigray. 

"El Programa Mundial de Alimentos (PMA) está muy preocupado por la cantidad de personas que consideramos que necesitan apoyo nutricional y asistencia alimentaria de emergencia", indicó en su momento el ente.

La hambruna derivada por el conflicto del Gobierno de Etiopía con la región de Tigray se ha convertido en la peor crisis alimentaria en más de una década. "Ahora hay hambruna en Tigray (…) El número de personas en condiciones de hambruna es más alto que en cualquier parte del mundo, en cualquier momento desde que un cuarto de millón de somalíes perdieron la vida en 2011", dijo Mark Lowcock, jefe de ayuda de la ONU, después de la publicación del análisis de Clasificación Integrada de Fase de Seguridad Alimentaria (IPC).

El análisis IPC, por sus siglas en inglés, es una escala utilizada por las agencias de la ONU para determinar la inseguridad alimentaria. Esta ubicó a Tigray en un nivel 5, lo que se traduce en una advertencia de catástrofe y se eleva a declaración de hambruna en la región.

Para que se declare hambruna, al menos un 20% de la población debe estar sufriendo de una escasez extrema de alimentos, con uno de cada tres niños con desnutrición aguda y dos personas de cada 10.000 muriendo diariamente por inacción o por desnutrición y enfermedades.

De acuerdo con el análisis IPC en Tigray, "más de 350.000 personas se encuentran en la fase 5 de la catástrofe, lo que significa que los hogares están experimentando condiciones de hambruna, pero menos del 20% de la población se ve afectada y las muertes y la desnutrición no han alcanzado los umbrales de hambruna". 

Los menores en la zona han sido los más afectados. De acuerdo con James Elder, portavoz de Unicef en Ginebra (Suiza), decenas de miles de niños corren el riesgo de morir en áreas de difícil acceso en la región. 

"Sin acceso humanitario para ampliar nuestra respuesta, se estima que más de 30.000 niños, gravemente desnutridos en esas áreas altamente inaccesibles, corren un alto riesgo de muerte", sentenció Elder.

Margaret Harris, portavoz de la Organización Mundial de la Salud y quien informó que solo dos tercios de sus equipos han podido operar en Etiopía, clasificó la situación de malnutrición entre los niños como una emergencia de salud pública.

"Hemos visto 350 casos de malnutrición aguda severa en niños menores de 5 años solo durante la semana pasada,18 de ellos con complicaciones", especificó Harris.

Para hacer frente a la situación, el PMA solicitó 206 millones de dólares, 70 de ellos urgentes, y asistir a las personas que necesitan comida de manera primordial.

El Gobierno etíope niega la crisis y los análisis de la ONU

Pese a la advertencia de la ONU, que ha llamado la atención de una parte de la comunidad internacional, el Gobierno de Etiopía ha negado esta problemática rechazando los análisis emitidos por el organismo.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Dina Mufti, informó después del análisis que el Gobierno del país ha proporcionado ayuda humanitaria y asistencia técnica para los agricultores en Tigray. 

"Ellos (haciendo referencia a los diplomáticos y la comunidad internacional) están comparando la situación con la hambruna de 1984-1985 en Etiopía. Eso no va a pasar", defendió la funcionaria etíope. 

Sobre ello, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, hizo un llamado de atención, recordando que la hambruna anterior en el país mató a más de un millón de personas. "Este no es el tipo de desastre que se puede revertir (…) No podemos cometer dos veces el mismo error, no podemos permitir que Etiopía se muera de hambre y tenemos que actuar ahora". 

En marzo, el Gobierno etíope se comprometió a garantizar el acceso a la zona para la asistencia humanitaria, pero la ONU denuncia que esto no ha ocurrido finalmente: "Cada vez existen más puntos de control en la zona que la han convertido en un área extremadamente peligrosa".

El conflicto en la región de Tigray se desató en noviembre de 2020 cuando el Gobierno central del país atacó al Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT).

Desde entonces, y hasta la fecha, datos oficiales registran que al menos dos millones de personas se han desplazado forzosamente, al tiempo que unas 75.000 han huido hacia Sudán para escapar de un conflicto que ha matado a miles de ciudadanos.

Con EFE y Reuters

Conflicto en Tigray: la hambruna amenaza a 350.000 personas, según la ONU