Las muertes por Covid-19 ponen contra las cuerdas a los cementerios de São Paulo

Los trabajadores del cementerio bajan el ataúd de una víctima de Covid-19 a su tumba en el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo, Brasil, el miércoles 31 de marzo de 2021 por la noche. © Nelson Antoine / AP Los trabajadores del cementerio bajan el ataúd de una víctima de Covid-19 a su tumba en el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo, Brasil, el miércoles 31 de marzo de 2021 por la noche.

En los camposantos se comenzaron a exhumar los restos que durante años estaban en tumbas, para darle espacio a los nuevos cadáveres que deja la pandemia. En la ciudad más poblada de Brasil y la que registra el mayor número de decesos por coronavirus también se aumentó el número de carros fúnebres y varios cementerios extendieron sus horarios para enterrar cuerpos incluso durante la noche. 

El repunte de los decesos por coronavirus está obligando a los cementerios de la ciudad brasileña de São Paulo a tomar otras medidas para poder enterrar a todos los muertos. Las funerarias están vaciando las tumbas viejas y están reubicando esos restos para poder ubicar a quienes fallecen recientemente.

El Servicio Funerario Municipal explicó en un comunicado conocido por Reuters que la reubicación de los restos es estándar en las operaciones del cementerio. Pero esta no es la única medida que han tenido que tomar los centros fúnebres.

La institución permitió los entierros de noche y, para ello, amplió los horarios en cuatro de los 22 cementerios municipales desde la semana pasada. Así, los camposantos de Vila Formosa, São Luiz, Vila Nova Cachoeirinha y São Pedro ahora trabajan hasta las 22:00, en vez de cerrar a las 18:00 como es usual.

Además, desde febrero, las autoridades llevaron torres de luces a los cementerios para que pudieran trabajar de noche e incluso ampliaron la flota de carros fúnebres y contrataron a más personas.

 

São Paulo, la ciudad con más muertos por Covid-19 en todo Brasil

Todas estas medidas llegan en un momento en el que el Covid-19 está dejando más muertos que nunca en la ciudad de São Paulo, la más poblada de Brasil y también la más golpeada por la pandemia. El municipio tiene el mayor número de fallecimientos del país, con más de 22.000 decesos en lo que va de la pandemia de los 325.000 que acumula Brasil, según el Ministerio de Salud.

Y esta semana ha sido particularmente dura, pues la nación suramericana registró su propio récord de fallecimientos diarios por dos jornadas consecutivas, al contabilizar más de 3.800 óbitos. En ambas ocasiones, la ciudad de São Paulo fue donde más personas murieron por el virus.

Esto afecta al servicio fúnebre de la ciudad al punto que ya se superó la capacidad que estaba prevista. En diciembre, el Servicio Funerario Municipal adoptó unas medidas de contingencia y aseguró que con ese refuerzo de sus labores alcanzaría a enterrar hasta a 400 personas en un solo día.

Aunque ese número parecía impensable en aquel momento, esta semana se superó. El 30 de marzo enterraron a 420 cadáveres y durante toda la semana, las inhumaciones han rondado la misma cifra, con más de 355 por día, según los datos de la institución.

Eso supera no solo la capacidad esperada sino también la cantidad de muertes que hubo en el primer brote de Covid-19 en Brasil. En julio del 2020, cuando hubo el repunte de muertes más alto hasta esta nueva ola, en São Paulo nunca se enterraron más de 300 personas por día.

Además, las inhumaciones que se han realizado esta semana superan por mucho el promedio de 240 entierros diarios en verano y 300 de invierno que calcula el Servicio Funerario Municipal.

Y a medida que los muertos aumentan en São Paulo, los trabajadores de los cementerios siguen trabajando día y noche con sus batas blancas y sus mascarillas para poder enterrar a todos los fallecidos que deja la pandemia, y ahora también para remover los restos descompuestos de las tumbas viejas.

Con Reuters

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