Plogging: qué es, cómo ayuda al planeta y por qué deberías probarlo

Mucho se ha dicho del plogging y el impacto (positivo) que puede tener en el medio ambiente. Sin embargo, para aquellos que se pregunten si una rutina de ejercicios verdaderamente puede ayudar al futuro del planeta, el plogging busca probar que sí, es posible.

Evidentemente, a estas alturas todos nos hemos dado cuenta de la urgencia por combatir la crisis climática con acciones individuales que reduzcan nuestra huella ecológica. Pues bien, desde los países nórdicos –específicamente Suecia–, desde hace varios años ha llegado esta ‘tendencia’, la cual se proclama como algo más que una opción de bienestar. Se trata, más bien, de un cambio de mindset que nos invita a repensar nuestras rutinas de ejercicio para generar cambios positivos. Lo llaman plogging y aquí te contamos todo lo que debes saber al respecto.

¿Qué es plogging?

A los esfuerzos por aminorar el problema de los plásticos en el planeta, el plogging básicamente propone que al salir a caminar o trotar, te detengas rápidamente y recojas la basura que vayas encontrando a lo largo de tu recorrido. A pesar de que esta tendencia se produjo en 2016 en Suecia –sí, uno de los países con mayor recorrido por la lucha contra la crisis climática–, se ha popularizado en los últimos años en todo el mundo. La realidad es que la aseveración de su impacto quizá sea un poco exagerada pues con esta práctica ambos ejercicios parecen quedarse a la mitad. Por un lado, es difícil mantener un ritmo adecuado para los trotadores profesiones y por el otro, recoger basura no es la solución al gran problema de los plásticos.

El plogging propone que al salir a caminar o trotar, te detengas rápidamente y recojas la basura que vayas encontrando. © Bob Stone. El plogging propone que al salir a caminar o trotar, te detengas rápidamente y recojas la basura que vayas encontrando.

Sin embargo, dicho ejercicio para el cuerpo está teniendo éxito debido a la facilidad de lograrlo y al impacto que puede producir si se hace colectivamente. Imagina, por ejemplo, que todos recogiéramos basura al caminar por las calles. La mayoría de los ploggers se preparan para salir con guantes y una bolsa de basura y hacer esta labor cuando pueden, además de ejercitar al cuerpo. Esta práctica también resulta de gran motivación para niños y la enseñanza de la crisis climática en la generación más joven.