EEUU necesita empleados, pero tras la pandemia ellos ya no aceptan cualquier cosa

Una huelga en McDonald's. (EFE) © EFE Una huelga en McDonald's. (EFE) Imagínense una economía en la que, en lugar de faltar empleo, existe el problema contrario: que no hay trabajadores suficientes para ocupar las ofertas, de manera que las empresas se ven obligadas a reducir las exigencias a los candidatos, a subir los salarios y a ofrecer todo tipo de alicientes, desde bonificaciones a la posibilidad de seguir trabajando de desde casa. Esta economía, donde el trabajador tiene la sartén por el mango, existe. Es la economía de Estados Unidos, y las razones por las que falta mano de obra son variadas y tienen, cómo no, su carga política.

La asimetría entre la oferta y la demanda de empleo se puede explicar, en parte, por la rapidez con la que se está recuperando la economía estadounidense. A medida que la campaña de vacunación va tumbando las restricciones sanitarias en todo el país, los consumidores hacen buen uso del récord de 15 billones ('trillions') de dólares que han ahorrado en el último año; y las empresas, que se están creando a un ritmo también sin precedentes, tratan de satisfacer esta explosión de gasto. Para eso necesitan mano de obra: gente que produzca, gestione y venda materias primas y bienes de consumo. El acelerón es tan notable que, según 'The Wall Street Journal', la economía recuperará su tamaño prepandémico en este mismo trimestre.

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Argemino Barro. Nueva York